La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución para promover el uso de mapas del mundo que representen de manera más precisa el tamaño real de los territorios, especialmente en el caso de África.
La iniciativa busca dejar atrás la percepción distorsionada que generan algunas de las proyecciones cartográficas más utilizadas, como la de Mercator, en la que las regiones cercanas a los polos aparecen considerablemente más grandes de lo que son en realidad.
La resolución impulsa el conocimiento y utilización de proyecciones de áreas equivalentes, que permiten comparar con mayor fidelidad la superficie de los continentes y los países.
Uno de los principales objetivos de la propuesta es mejorar la representación de África, un continente cuya superficie suele quedar visualmente subestimada cuando se utilizan determinados mapas tradicionales.
La medida fue respaldada ampliamente por los países miembros de la ONU. Sin embargo, no significa que la proyección de Mercator quede prohibida, ya que continúa siendo utilizada en ámbitos como la navegación por las características que ofrece para representar direcciones.
El debate sobre los mapas también abrió una discusión sobre cómo las representaciones cartográficas pueden influir en la percepción que las personas tienen del tamaño, la importancia y la ubicación de distintas regiones del planeta.
