La Justicia argentina investiga una denuncia presentada por 43 mujeres que aseguran haber sido captadas cuando eran jóvenes y posteriormente destinadas durante años a tareas domésticas y de cuidado dentro de centros del Opus Dei, en condiciones que describen como explotación y sometimiento.
La causa comenzó a tomar forma a partir de denuncias públicas realizadas por exintegrantes de la organización y posteriormente derivó en una investigación penal. El expediente tramita ante la Justicia Federal y analiza posibles delitos de trata de personas y reducción a la servidumbre.
Según la acusación, las mujeres habrían sido captadas cuando eran menores de edad, en algunos casos provenientes de hogares de bajos recursos y zonas alejadas de los principales centros urbanos. Las denunciantes sostienen que fueron atraídas con promesas de acceso a educación, formación y mejores oportunidades laborales.
Una vez incorporadas al entorno del Opus Dei, las mujeres que pasaban a desempeñarse como numerarias auxiliares eran destinadas principalmente a tareas domésticas en distintos centros de la organización. Entre sus actividades se encontraban cocinar, limpiar, planchar y atender las necesidades de quienes residían en esos lugares.
Los testimonios incorporados a la investigación sostienen que esas tareas se desarrollaban durante extensas jornadas y que durante años no recibieron una remuneración que, según las denunciantes, correspondiera a un trabajo formal. También señalaron problemas vinculados con aportes previsionales y cobertura social.
La investigación analiza además las condiciones en las que se desarrollaba la vida de las mujeres dentro de la organización. Algunas denunciantes describieron mecanismos de control, aislamiento de sus familias y una fuerte disciplina interna que, según sus relatos, dificultaba la posibilidad de abandonar ese modo de vida.
El caso involucra a integrantes y exautoridades de la estructura del Opus Dei en Argentina. La investigación judicial busca determinar qué responsabilidades tuvieron quienes ocupaban cargos jerárquicos durante el período en el que, según la denuncia, se produjeron los hechos.
El expediente también analiza si existió un mecanismo organizado de captación y traslado de las mujeres entre distintos centros, incluso fuera de Argentina. Los investigadores buscan establecer si las situaciones denunciadas respondían a casos individuales o formaban parte de una estructura institucional.
Desde el Opus Dei rechazaron las acusaciones y sostuvieron que las numerarias auxiliares eligen libremente formar parte de la organización. La institución afirma que esas mujeres realizan un trabajo profesional vinculado con el cuidado de personas y de los centros, y sostiene que reciben remuneración, cobertura médica y formación.
La organización también cuestionó que el conflicto sea presentado como un caso de trata de personas y explotación laboral y afirmó que se encuentra a disposición de la Justicia para aportar información.
Mientras avanza la investigación, la Justicia deberá determinar si los testimonios y las pruebas reunidas permiten acreditar la existencia de los delitos denunciados y establecer las responsabilidades correspondientes. El expediente volvió a poner bajo la lupa las condiciones de incorporación y permanencia de mujeres que durante años desempeñaron tareas domésticas dentro de estructuras vinculadas al Opus Dei.
