El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a las Islas Malvinas y aseguró que podría intervenir para intentar resolver una eventual disputa entre la Argentina y el Reino Unido. Sus declaraciones generaron cuestionamientos por el tono de una intervención que involucra directamente una cuestión de soberanía argentina.
Trump realizó las declaraciones en Dublín, luego de reunirse con el primer ministro irlandés, Micheál Martin. Consultado sobre un eventual conflicto por las Malvinas, sostuvo que seguramente las partes recurrirían a él y afirmó que, si eso ocurriera, probablemente podría resolverlo.
“Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese potencial desastre, pero si lo hacen, probablemente podré resolverlo”, expresó.
El mandatario estadounidense también hizo referencia a las dificultades que tendría el Reino Unido para afrontar un eventual conflicto militar en el Atlántico Sur y cuestionó la posibilidad de que Londres estuviera dispuesto a realizar un nuevo despliegue a tanta distancia de su territorio.
Las declaraciones de Trump vuelven a generar tensión alrededor de la cuestión Malvinas y plantean un escenario en el que una potencia extranjera busca colocarse como protagonista de una disputa que involucra directamente a la Argentina.
Trump ya había hablado sobre las Malvinas
No es la primera vez en las últimas semanas que el presidente estadounidense se refiere al archipiélago.
A comienzos de septiembre había dejado abierta la posibilidad de revisar la posición de Estados Unidos sobre la soberanía de las islas, una declaración que generó repercusiones tanto en la Argentina como en el Reino Unido.
Ahora, Trump volvió a instalar el tema y se atribuyó un eventual papel para intentar “resolver” la disputa.
Una postura que vuelve a generar cuestionamientos, especialmente porque la soberanía argentina sobre las Malvinas no es una cuestión que pueda quedar sometida a la decisión o intermediación política de una potencia extranjera.
