El uso de sensores, análisis de datos e inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar cada vez mayor en la prevención de accidentes laborales.
La temática fue uno de los ejes del Congreso Internacional ORP 2026, realizado en Rosario, donde especialistas analizaron diferentes aplicaciones tecnológicas destinadas a mejorar las condiciones de seguridad.
Entre las herramientas presentadas aparecen sistemas capaces de monitorear en tiempo real determinadas condiciones de los espacios de trabajo y detectar situaciones potencialmente riesgosas.
El denominado Ecosistema Prevención 4.0 también incorpora mecanismos para registrar y conservar información generada mediante tecnologías digitales.
La idea es que los datos obtenidos puedan utilizarse tanto para prevenir accidentes como para analizar posteriormente las circunstancias en las que ocurrió un incidente.
La tecnología permite, por ejemplo, reunir información de diferentes sensores y dispositivos y generar alertas cuando determinados parámetros superan los niveles establecidos.
Sin embargo, los especialistas remarcan que la tecnología debe formar parte de una estrategia más amplia de prevención. La capacitación de los trabajadores, las condiciones de infraestructura y la supervisión siguen siendo elementos fundamentales.
La incorporación de inteligencia artificial también plantea la necesidad de establecer mecanismos de transparencia y control sobre los datos utilizados.
El objetivo de estas herramientas es pasar de una prevención basada exclusivamente en controles posteriores a otra que permita identificar riesgos antes de que se produzca un accidente.
El desarrollo de estas tecnologías representa uno de los nuevos desafíos para las empresas y organismos vinculados con la seguridad laboral.
