La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) lanzó una campaña pública para incorporar nuevos agentes y generó controversia por la modalidad elegida para promocionar la convocatoria. Bajo el lema “Buscamos a los mejores”, el organismo comenzó a distribuir afiches en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, incluidas facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), para atraer postulantes al sistema de inteligencia nacional.
La iniciativa llamó la atención por una particularidad: una institución históricamente asociada al secreto y la reserva decidió salir a buscar personal mediante una campaña publicitaria abierta, con carteles en espacios públicos y universitarios. La presencia de estos anuncios en facultades también despertó incomodidad entre algunas autoridades académicas, según trascendió en las últimas horas.
La convocatoria fue presentada por el secretario de Inteligencia, Cristian Auguadra, quien anunció que, por primera vez, se habilitó un concurso público para ingresar al Cuerpo de Inteligencia de la Nación. La inscripción comenzó el 3 de noviembre y permanecerá abierta hasta el 30 de este mes.
Afiches en facultades y malestar en el ámbito universitario
Uno de los aspectos que más repercusión generó fue la aparición de carteles de reclutamiento en facultades como Derecho e Ingeniería de la UBA, además de distintos sectores de la vía pública porteña.
La campaña utiliza la imagen de un gladiador romano junto a una bandera argentina y una consigna directa: “Buscamos a los mejores”. El mensaje remite a una búsqueda laboral convencional, aunque el objetivo es incorporar futuros integrantes de los servicios de inteligencia.
La iniciativa no habría sido bien recibida por algunas autoridades universitarias. Según trascendió a partir de fuentes vinculadas con la convocatoria, la presencia de la publicidad generó reparos entre representantes de las casas de estudio.
El episodio reabrió el debate sobre la relación entre los organismos de inteligencia y las universidades públicas, así como sobre la utilización de espacios académicos para promocionar una carrera dentro de una estructura estatal que históricamente funcionó bajo estrictos criterios de confidencialidad.
Una convocatoria abierta para trabajar en inteligencia
Desde la SIDE defendieron la medida y señalaron que el objetivo es establecer un mecanismo de incorporación basado en el mérito, la formación y las capacidades individuales, en reemplazo de modalidades de selección menos abiertas.
La convocatoria no está limitada a especialistas en seguridad ni exige contar con una carrera universitaria. Entre los requisitos iniciales figuran ser ciudadano argentino, tener el secundario completo, aprobar las evaluaciones de seguridad y médicas y contar con disponibilidad para trasladarse a la Ciudad de Buenos Aires.
El proceso contempla varias etapas. Primero se realizará una selección de perfiles para acceder a un examen digital de conocimientos generales. Quienes superen esa instancia deberán atravesar evaluaciones escritas, físicas y psicológicas, además de una entrevista personal.
Los candidatos que obtengan los mejores resultados podrán acceder al Curso Básico de Ingreso de la Escuela Nacional de Inteligencia. La incorporación definitiva dependerá del desempeño durante la formación y de las vacantes disponibles.
El contraste con el ajuste del Estado
Otro de los puntos que alimentó la controversia es el contexto en el que se produce el reclutamiento. Mientras el Gobierno de Javier Milei impulsa una reducción del empleo público y promueve retiros voluntarios en distintas dependencias estatales, la SIDE abre una convocatoria para sumar personal a su estructura.
La búsqueda se desarrolla en paralelo con la política de reducción de la planta estatal que lleva adelante el Ejecutivo. Sin embargo, los organismos de inteligencia y las fuerzas de seguridad tienen un tratamiento particular dentro de esos programas, por lo que la convocatoria no implica necesariamente una contradicción administrativa, aunque sí abrió interrogantes sobre las prioridades del Gobierno y la asignación de recursos.
Desde el organismo evitaron precisar públicamente cuántos puestos se cubrirán. La cantidad de aspirantes podría ser considerablemente superior a los cupos disponibles, ya que la selección será progresiva y solo una parte de los postulantes llegará a la instancia de formación.
Qué perfiles busca la SIDE
La búsqueda contempla distintas especialidades vinculadas con las necesidades actuales del sistema de inteligencia. Entre ellas aparecen análisis estratégico, ciberinteligencia, tecnología, operaciones, idiomas, estudios regionales, contrainteligencia y seguridad.
También se prevén incorporaciones para áreas administrativas e institucionales, con perfiles de abogados, contadores, profesionales de recursos humanos y especialistas en gestión.
El subsecretario de Inteligencia, José Lago Rodríguez, sostuvo que la convocatoria busca avanzar hacia una carrera profesional basada en la capacidad y los resultados. Además, vinculó la necesidad de fortalecer el organismo con los desafíos geopolíticos y tecnológicos del escenario internacional.
La campaña, sin embargo, dejó abierto un debate que excede los requisitos para ingresar: hasta qué punto un organismo cuya actividad requiere reserva debe promocionar públicamente el reclutamiento de sus futuros agentes y cómo garantizar que ese proceso sea transparente, profesional y ajeno a intereses políticos.
Por ahora, la SIDE mantiene abierta la inscripción hasta el 30 de noviembre. La convocatoria puede realizarse a través de su sitio oficial, donde se detallan las condiciones y las etapas del concurso.
