La operación de compra de la filial argentina de Telefónica fue aprobada con condiciones para evitar una concentración excesiva en el mercado de telecomunicaciones.
Telecom avanzó en la adquisición de la filial argentina de Telefónica, pero deberá desprenderse de una parte de sus activos como condición para completar la operación.
La medida fue establecida para evitar una concentración excesiva del mercado de telecomunicaciones y garantizar la presencia de distintos operadores en el sector.
Como parte de la desinversión, Metrotel fue aprobada como compradora de aproximadamente seis millones de usuarios de telefonía móvil y más de 211.000 clientes de internet fija.
La operación busca preservar un escenario con tres operadores móviles independientes en el país: Claro, Personal y la nueva estructura vinculada con Metrotel.
La compra de Telefónica Argentina por parte de Telecom había sido aprobada por el Gobierno nacional, pero quedó sujeta a condiciones destinadas a reducir los efectos de la concentración que podía producirse en el mercado.
El proceso de desinversión tendrá un plazo de hasta 18 meses y será supervisado por un agente independiente y por la Secretaría de Concentraciones Económicas, según la información publicada sobre la operación.
Para los usuarios, el proceso podría representar cambios en la empresa que administra sus servicios de telefonía móvil o internet, aunque la transferencia de clientes deberá realizarse bajo condiciones establecidas por las autoridades.
La operación tiene además importancia estratégica debido al tamaño del mercado argentino de telecomunicaciones y al papel que desempeñan las redes móviles y de internet en la vida cotidiana.
La compra de Telefónica por parte de Telecom se convirtió así en una de las operaciones empresariales más importantes del sector en los últimos años.
La decisión de imponer una desinversión busca evitar que una sola compañía concentre una porción excesiva de usuarios y activos estratégicos.
La venta de parte de los clientes a Metrotel permitirá, según el esquema aprobado, mantener una mayor competencia entre empresas.
El proceso continuará durante los próximos meses y deberá atravesar distintas etapas administrativas y operativas antes de completarse.
Para los usuarios, la principal incógnita será cómo se instrumentará la transferencia de los servicios y qué cambios concretos se producirán en las condiciones comerciales, planes y atención al cliente.
