El Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) oficializó un nuevo protocolo nacional que busca ampliar la cantidad de órganos disponibles para trasplante en la Argentina. La medida se formalizó a través de la Resolución N° 275/2026, publicada el lunes en el Boletín Oficial, y establece las normas para la aplicación de la Perfusión Regional Normotérmica (PRN) en sus modalidades abdominal, torácica y toracoabdominal.
Qué es la nueva técnica
La PRN es un procedimiento que permite oxigenar y preservar los órganos a temperatura corporal normal luego del fallecimiento del donante, mediante el restablecimiento controlado del flujo sanguíneo. Su aplicación está pensada específicamente para los procesos de donación en asistolia controlada, es decir, los casos en los que la muerte se produce por el cese irreversible de las funciones circulatorias tras la adecuación del esfuerzo terapéutico.
Según explicó el organismo, la técnica reduce el deterioro que sufren los órganos durante el proceso de procuración, mejora su calidad y, en consecuencia, aumenta las probabilidades de éxito de los trasplantes.
Un paso más allá del riñón
Desde la entrada en vigencia del Protocolo de Donación en Asistolia, aprobado en 2023, los procedimientos de este tipo realizados en el país se concentraron casi exclusivamente en la obtención de riñones. Los casos en los que se evaluó la donación de órganos torácicos o abdominales mediante esta vía fueron, hasta ahora, muy limitados. La incorporación formal de la PRN apunta a revertir esa situación y habilitar de manera más sistemática el aprovechamiento de corazones, pulmones, hígados y otros órganos abdominales en este tipo de donaciones.
Cómo se elaboró el protocolo
La normativa fue redactada por una comisión asesora integrada por especialistas de distintas regiones del país, vinculados a equipos de procuración y trasplante. El documento contó además con el aval técnico de la Comisión Federal de Trasplantes (Cofetra), el organismo que nuclea a las autoridades provinciales de procuración bajo la coordinación del Incucai, lo que garantiza que la técnica se aplique con criterios homogéneos en todas las jurisdicciones del país.
El contexto: una lista de espera que no deja de crecer
La medida se da en un momento en que la demanda de trasplantes continúa siendo alta en la Argentina. Según los datos del propio Incucai, actualmente hay 7.376 personas en lista de espera para recibir un órgano. En lo que va de 2026 se realizaron 1.316 procedimientos de trasplante, con una tasa de 12,89 donantes por millón de habitantes, un número inferior al registrado en 2025, cuando el país alcanzó su cifra histórica más alta, con 20,59 donantes por millón.
En ese marco, desde el organismo remarcaron que la incorporación de nuevas herramientas y estándares técnicos, como la PRN, apunta a ampliar progresivamente la donación en asistolia controlada y, con ello, ofrecer más oportunidades de acceso a un trasplante para quienes hoy esperan un órgano.
