Una denuncia ambiental terminó destapando un torneo clandestino de riñas de gallos que operaba con toda la logística de un espectáculo real: apuestas que llegaban a los $30 millones, cerca de 200 espectadores y una estructura tipo «mini estadio» montada dentro de un boliche bailable de Brandsen.
El allanamiento
El operativo se realizó en un local llamado Ibiza, sobre la Ruta Provincial 215, a la altura del kilómetro 44. El resultado: 27 personas detenidas y 111 gallos rescatados. Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron también espuelas metálicas, el elemento que se colocaba a los animales antes de cada combate.
Cómo se destapó el operativo
Todo se originó a partir de una denuncia presentada por un grupo de ambientalistas ante la fiscalía de Brandsen. A partir de ese aviso, se dio intervención a un área especializada en delitos ambientales de la Policía Federal, que investigó durante un tiempo la actividad que se desarrollaba en el boliche.
Con las pruebas reunidas, un juzgado de Garantías de La Plata autorizó el allanamiento. Los agentes irrumpieron en el lugar mientras la competencia estaba en marcha, con unas 200 personas presentes entre espectadores y apostadores.
Apuestas millonarias en un estadio improvisado
Dentro del boliche se había construido una estructura similar a un pequeño estadio, pensada exclusivamente para las peleas de gallos. Los organizadores promocionaban premios que, según trascendió, podían llegar a los $30 millones para los ganadores.
Como saldo del operativo, quedaron detenidos 27 hombres mayores de edad, entre ellos quien sería el organizador principal del torneo. Todos fueron imputados por infracción a la ley que sanciona el maltrato y la crueldad animal.
Los 111 gallos rescatados y el dinero secuestrado
Los animales hallados en el lugar fueron trasladados a una granja acondicionada para su recuperación. Además, se incautaron 9 millones de pesos en efectivo, dos celulares, cuatro trofeos de competencias anteriores y documentación vinculada a la organización de los encuentros.
El procedimiento contó con la colaboración de brigadas especializadas en delitos complejos, y la causa quedó abierta: la fiscalía busca ahora determinar si en el mismo lugar se realizaron encuentros similares en otras oportunidades.
Repercusión nacional
El hecho trascendió rápidamente el ámbito local y generó cobertura en medios de alcance nacional, que difundieron tanto las cifras del operativo como detalles del funcionamiento de las apuestas y de las espuelas utilizadas en las peleas.
La causa sigue en manos de la Justicia de Brandsen, que deberá definir las responsabilidades de cada uno de los detenidos y esclarecer si el local funcionaba de manera habitual como sede de este tipo de encuentros clandestinos.
