Mientras la huerta de hortalizas avanza a paso lento durante el invierno, las hierbas aromáticas encuentran en julio un momento particularmente favorable para crecer y multiplicarse, incluso en espacios reducidos como balcones o terrazas. Entre las especies más recomendadas para esta época del año se destacan el perejil, el ciboulette, el orégano, el tomillo, la menta y el romero, plantas que se adaptan bien al frío y requieren pocos cuidados una vez establecidas.
Una particularidad del invierno es que resulta el momento ideal para reproducir aromáticas mediante esquejes, una técnica sencilla que permite obtener nuevas plantas a partir de ramas de ejemplares ya desarrollados. Así lo remarcó Gloria Martínez, licenciada en Planificación y Diseño del Paisaje y creadora del espacio de huerta urbana Tu Huerta Urbana, quien señaló que el invierno sigue siendo ideal para reproducir aromáticas por esqueje, y contó que en su propia huerta multiplica romero, tomillo, orégano, lavanda y curry, especies que además cumplen una función extra: ayudan a mantener alejadas a las plagas del resto del cultivo.
Para que estas plantas prosperen, las recomendaciones apuntan sobre todo a la exposición solar. Estas plantas necesitan al menos seis horas de sol al día, por lo que resulta clave ubicarlas en el sitio más luminoso disponible, ya sea en el jardín, un balcón o una terraza. En cuanto al riego, los especialistas coinciden en que lo ideal es regar por la mañana, para evitar la aparición de hongos y permitir que el agua sobrante se evapore con la luz del día, en lugar de quedar acumulada durante la noche, cuando las temperaturas bajan más.
Julio es, además, un buen momento para hacer un repaso general del jardín: revisar los tutores de las plantas trepadoras, eliminar brotes laterales que puedan estar quitando energía a los tallos principales, y reemplazar aquellos ejemplares que no hayan prosperado durante el otoño. Quienes todavía no cuentan con un sistema de riego pueden aprovechar este período, de menor actividad vegetativa, para armar uno por goteo de forma casera, una solución simple que ayuda a mantener una humedad constante en el suelo sin necesidad de riegos manuales frecuentes. Con estos cuidados, el jardín y la huerta de aromáticas pueden atravesar el invierno bonaerense sin mayores sobresaltos y llegar a la primavera en plenas condiciones de crecimiento.
