Marley eligió Nordelta como lugar para compartir la vida cotidiana con sus hijos, Mirko y Milenka, en una vivienda donde el entorno natural ocupa un lugar central.
La propiedad está ubicada frente al Canal del Río Luján y cuenta con salida directa al agua, un muelle propio y una piscina. El paisaje forma parte de la vida diaria de la familia y puede apreciarse desde distintos sectores de la casa.
En el interior, la decoración combina diferentes épocas y estilos. Muebles de líneas simples y tonos neutros conviven con elementos de inspiración retro, generando una estética que no responde a una única tendencia.
El vínculo de Marley con los viajes también aparece en la decoración. La vivienda reúne objetos que el conductor fue incorporando durante sus recorridos por países como Japón, India, Marruecos y México, entre otros destinos.
Uno de los principales espacios de la propiedad es el ambiente integrado de living y comedor, pensado como punto de encuentro familiar. Los grandes ventanales permiten que la luz natural y las vistas hacia el exterior tengan un papel central.
La llegada de Milenka también implicó adaptar algunos sectores para acompañar la dinámica familiar. Los ambientes abiertos permiten mayor libertad de movimiento para los chicos y facilitan que los espacios puedan utilizarse para distintas actividades.
El exterior completa la propuesta con la piscina y el acceso privado al río. El muelle se convirtió en uno de los lugares destacados de la propiedad por las vistas que ofrece sobre el Canal del Río Luján.
Más allá de la decoración y las características de la vivienda, la casa representa para Marley un espacio destinado principalmente a su vida familiar. Entre objetos de distintos lugares del mundo, grandes ventanales y el paisaje del río, el conductor encontró en Nordelta un lugar para compartir el día a día con sus hijos.
