Una investigación periodística describe cómo bandas criminales combinan el robo de cuentas, identidades falsas y alteraciones del seguimiento satelital para sustraer equipos destinados a centros de datos.
El crecimiento de las inversiones en centros de datos abrió nuevas oportunidades para el negocio tecnológico, pero también generó un objetivo atractivo para organizaciones criminales: el transporte de componentes de alto valor.
Una investigación publicada el lunes 26 de octubre por Ars Technica advirtió sobre una serie de robos de cargas que incluyen servidores, cables de fibra óptica, chips de memoria, equipos eléctricos y otros componentes utilizados en infraestructuras informáticas.
Según la información citada por el medio a partir de una investigación de NBC News, desde junio se habrían sustraído más de 100 millones de dólares en cargas vinculadas con centros de datos.
Los métodos empleados van más allá del robo tradicional de camiones. Los delincuentes pueden infiltrarse en cuentas de intermediarios de transporte, publicar envíos falsos y contactar a empresas que responden a esas ofertas. A través de enlaces maliciosos, buscan obtener acceso a cuentas legítimas para participar en operaciones reales y desviar mercancías.
En otros casos, se utilizan licencias de conducir falsas para contratar a personas que terminan involucradas en el traslado de las cargas.
El GPS también puede ser manipulado
Uno de los aspectos más preocupantes es la alteración de los datos de geolocalización. En algunos casos, los investigadores detectaron que las coordenadas de seguimiento habrían sido manipuladas para ocultar el recorrido real de un camión.
Esta práctica puede dificultar la detección de desvíos y retrasar la respuesta de las empresas responsables del transporte. Los sistemas digitales de seguimiento, que suelen utilizarse como una herramienta de seguridad, pueden perder eficacia si los datos recibidos no reflejan la ubicación verdadera.
La investigación también describió casos en los que vehículos que acompañaban los envíos fueron embestidos para obligar a los escoltas a detenerse, mientras la carga continuaba su recorrido.
Un problema que puede crecer
Los componentes destinados a centros de datos tienen un valor elevado y una demanda creciente, impulsada en parte por la expansión de la inteligencia artificial. A diferencia de otros productos, algunos de estos equipos pueden desmontarse y revenderse por piezas a través de mercados informales.
Especialistas en seguridad de cargas señalan que la prevención requiere controles de identidad, verificación de antecedentes, revisión de los intermediarios y procedimientos de seguimiento que no dependan exclusivamente de una aplicación.
El problema demuestra que la seguridad de la infraestructura tecnológica no termina en los servidores ni en los sistemas informáticos: también depende de las cadenas logísticas que trasladan equipos de alto costo.
